¿Tienen miedo a ser vulnerables?

Nos enseñan a creer que la vulnerabilidad es debilidad. Creemos que ser vulnerables nos hace parecer tontos. Tememos que si nos volvemos vulnerables con otra persona, podemos lastimarnos y no recuperarnos nunca.

Hoy te invito a ver la vulnerabilidad de una manera muy diferente. Pero primero, hablemos de por qué y cómo evitamos ser vulnerables.

Usamos el juicio para evitar ser vulnerables.

La vulnerabilidad es nuestra voluntad de exponer nuestra verdad. Esto puede ser realmente difícil, porque la verdad puede ser aterradora y vergonzosa. Por lo tanto, hacemos todo lo que podemos para no ser vulnerables.

Tratamos de evitar la vulnerabilidad de muchas maneras. Pero la mejor forma en la que lo hacemos es a través del juicio.

En muchos casos, el juicio ha sido nuestro mayor mecanismo de defensa. Lo hemos usado para defendernos de nuestra vulnerabilidad. Tememos que si bajamos la guardia y actuamos con compasión y amor los unos con los otros, se aprovecharán de nosotros y ya no estaremos seguros.

Esto es totalmente comprensible dados los traumas que hemos experimentado en el pasado y todos los nuevos eventos traumáticos que se dan en el mundo. Hemos construido un muro contra la presencia del amor y en su lugar desarrollamos la capacidad de apoyarnos en el juicio considerándolo como nuestro protector.

Nos esforzamos enormemente por ocultar nuestra vulnerabilidad, pero es nuestra vulnerabilidad la que verdaderamente sana.

Nuestro juicio sobre los demás nos ha protegido de enfrentar nuestras heridas. Pero también nos ha impedido sanar y crecer. Nuestra falta de voluntad para enfrentar la incomodidad con la autocompasión nos impide experimentar milagros.

Detrás del muro de juicio yacen nuestros sentimientos más profundos de incompetencia y de vergüenza. Cuando nos sentimos separados de los demás, nuestra vergüenza se dispara. Nos sentimos solos, no lo suficientemente buenos e indignos de amor y conexión. La vergüenza es la emoción más difícil de aceptar y haremos cualquier cosa para evitar sentirla. Nos resistimos proyectándola a otros a través del juicio, y luego nos refugiamos en ese juicio como una forma de encontrar alivio a nuestras heridas.

Pero cuando reprimimos nuestra vergüenza y nos rehusamos a ser vulnerables, nos sentimos desconectados de los demás y desalineados con nuestra verdad.

Nuestro verdadero poder radica en nuestra voluntad de ser vulnerables.

Creemos que ser vulnerable es ser débil. Pero nada podría estar más lejos de la verdad. Ser vulnerable no es ser débil. ¡Conlleva tener agallas!

No tenemos que proteger nuestras sombras por más tiempo. Podemos empezar a desmantelar el muro que nos separa del amor real, auténtico y sin miedos.

La vulnerabilidad es un regalo que le damos a otros porque les permite vernos por lo que realmente somos. Nos permite ser auténticos y verdaderos, lo que a su vez nos permite crear conexiones genuinas y profundizar nuestras relaciones.

Todas las relaciones se benefician de nuestra voluntad de ser vulnerables. Cuando exponemos nuestra verdad, damos permiso a los demás para que hagan lo mismo. En momentos de auténtica expresión, soltamos todas las pretensiones que hemos construido y le mostramos a la gente quiénes somos en realidad.

Ser vulnerables nos permite mostrarnos más plenos al mundo. Tu auténtica verdad es tu magnificencia. Tu disposición a dejar que el mundo te vea cómo eres es tu mayor contribución. ¡Cuando todos nos volvamos reales, el mundo sanará!

Mira este hermoso clip de SuperSoul Sunday para ver a qué me refiero. Este es un clip de la charla de Oprah con la Dra. Brené Brown sobre cómo la vulnerabilidad es nuestra mayor fortaleza:

En el video clip de arriba, Oprah dice que la vulnerabilidad es la piedra angular de la confianza. Esto no podría ser más cierto. Cuando somos vulnerables, somos reales. Verás lo fuerte que realmente eres y te mantendrás firme en tu verdad auténtica.

La vulnerabilidad es increíblemente poderosa. Crea una conexión genuina. No hay nada más sexy que tu verdad auténtica. Cuando bajas la guardia y te vuelves vulnerable, invitas a otros a hacer lo mismo. Fortaleces tus relaciones. Dejas que los demás sepan que es seguro ser honesto contigo. ¡Te conviertes en un mensajero de la luz!

Cómo ser vulnerable de verdad

El momento en que somos vulnerables es el momento en que nos sentimos libres. Ser vulnerable nos permite dejar de lado cualquier persona falsa que hemos estado proyectando, y entrar en nuestra verdad.

Entonces, ¿cómo haces para ser realmente vulnerable?

Primero, es importante recordar que la vulnerabilidad es una práctica. Cuanto más te permitas ser vulnerable, más fácil se vuelve. La vulnerabilidad se siente bien porque estás honrando tus emociones y expresándolas honestamente. ¡Cuanto más lo practiques, mejor te sentirás!

Ser vulnerable puede ser incómodo al principio. Eso está bien. Hay un gran pasaje en Un curso de milagros que dice que debemos estar agradecidos por nuestras circunstancias más incómodas, porque esas son las circunstancias que nos muestran lo que necesitamos para sanar.

Recuerda eso. Porque esto es para lo que estamos aquí. No estamos aquí para caminar siendo seres perfectos e iluminados. Estamos aquí en un viaje de desaprender el miedo y recordar el amor. Día a día, nos despertamos con la intención de rendirnos y luego rendirnos un poco más.

La forma más poderosa en que puedes comenzar a abrazar tu vulnerabilidad es sanando tu juicio. El primer paso para sanar nuestra vergüenza y bajar la guardia es aceptar que no somos las víctimas del mundo que vemos. Esta es la razón por la cual el proceso de desintoxicación de los juicios comienza con ser testigo de tu propio juicio (Paso 1) y honrando tus heridas (Paso 2). Estos dos pasos te brindan claridad y un alivio profundo.

 

Otra gran parte de la práctica de la vulnerabilidad es permitir que otros a tu alrededor también sean vulnerables. Cuando otros nos expresan su vulnerabilidad, debemos ser amables y compasivos. Se necesita mucha valentía para exponer tu vergüenza y ser honesto acerca de tus sentimientos. Por lo tanto, debemos contener a los demás en su vulnerabilidad y agradecerles por ser reales. La incomodidad temporal que podemos sentir es superada por las relaciones más fuertes, profundas y auténticas que construiremos.

Cómo ser vulnerable y auténtico en el trabajo

Una de las situaciones donde es más difícil ser vulnerable es en el trabajo. A menudo pensamos que la vulnerabilidad no es profesional, especialmente en un lugar de trabajo más formal. Pero, de hecho, ser auténtico y vulnerable nos hace más felices y productivos en el trabajo. ¡Y hace que los equipos de trabajo sean mucho más fuertes!

Estoy muy contenta de compartir que mi buen amigo Mike Robbins aborda este tema en su nuevo libro, Traiga todo su ser a trabajar. Recomiendo leer su publicación en el blog sobre lo que significa hacer que todo tu ser trabaje.

Aquí hay un extracto del nuevo libro de Mike:

Ser vulnerable requiere valor. Desafortunadamente, con demasiada frecuencia nos relacionamos con la vulnerabilidad, especialmente en ciertos entornos, relaciones y situaciones (particularmente en el trabajo), como con algo que debemos evitar. Pero es la vulnerabilidad la que nos libera de nuestra obsesión errónea e insaciable por tratar de hacer todo “bien”, pensando que no podemos cometer errores, tener defectos o ser humanos. Abrazar la vulnerabilidad nos permite soltar las demandas de perfección llenas de presión que nos imponemos.

Además de liberarnos, al ser vulnerables les damos permiso a otras personas para ser vulnerables también; y al hacerlo, abrimos la posibilidad de una verdadera conexión humana. La respuesta humana natural a la vulnerabilidad es la empatía. Y con empatía, podemos crear una confianza, conexión y entendimiento más profundos con quienes nos rodean.

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Este proceso de seis pasos ofrece muchas promesas. Los pequeños resentimientos desaparecerán. La compasión reemplazará el ataque. La energía de la resistencia se transformará en libertad. Y sentirás más paz y más felicidad de lo que alguna vez hayas conocido. Doy fe de estos resultados porque los he vivido.

Y los milagros siguen llegando. Una vez que comienzas a sentirte mejor, comienzas a liberar tu resistencia al amor. Cuanto más practiques estos pasos, más amor entrará en tu conciencia y en tu vibración energética. ¡Atraerás exactamente lo que necesitas, tus relaciones sanarán, tu salud mejorará y te sentirás más seguro!

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¡Quiero escuchar tus milagros! Deja un comentario abajo y hazme saber cómo estás sanando la tendencia a juzgar y cómo estás abrazando la vulnerabilidad.

 

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