¿Luchas a la hora de tomar decisiones que te hagan sentir bien?

Hay dos formas en que esta lucha tiende a aparecer.

La primera forma es el tipo de comportamiento indeciso clásico. Vas y vienes considerando las opciones, analizas en exceso, haces una lista de pros y de contras, y preguntas a un millón de personas sus opiniones antes de decidirte por algo.

Existe un abordaje intuitivo en cuanto a la toma de decisiones que está todo el tiempo a nuestra disposición. Todo lo que tenemos que hacer es sintonizar con ello. 

La otra forma en que aparece esta lucha es cuando te vuelves impulsivo. Deseas obtener algo, asi que decides demasiado rápido. Le preguntas a un millón de personas, pero ni siquiera te preguntas a ti mismo.

A medida que crecemos espiritualmente, comenzamos a reconocer que hay una manera mucho mejor. Existe un enfoque intuitivo para la toma de decisiones que está disponible para nosotros todo el tiempo. Todo lo que tenemos que hacer es sintonizar con eso.​

Por qué luchamos para tomar decisiones

Antes de saltar a las soluciones, asegurémonos de tener una buena comprensión de lo que nos impide tomar decisiones con las que nos sintamos bien.​

En última instancia, la razón por la que nos cuesta tomar decisiones con facilidad y confianza es porque nos hemos separado de la guía amorosa del Universo.

No importa cuán profundamente meditemos o cuán intensamente oremos, aún podemos sentirnos desconectados del Universo. Muy a menudo nuestra mente lógica puede interferir con nuestra intuición. Necesitamos tener una conexión clara con el Universo para sentirnos cómodos en la toma de decisiones.

Cuando no tenemos esa conexión, tratamos de forzar una respuesta. Cuando nos sometemos a este tipo de presión, bloqueamos los mensajes y las señales intuitivas. Bloqueamos la voz de la inspiración que siempre tiene la respuesta perfecta y divina del bien mayor para todos.

Entonces, ¿cómo sabemos que estamos recibiendo una guía divina e intuitiva y no un mensaje temeroso y egoísta?

Cómo distinguir la diferencia entre tu ego y tu intuición

El Universo conspira todo el tiempo para llevarme hacia el pensamiento correcto y hacia la energía del amor

Esta es una pregunta que me hacen en cada charla que doy. Es una muy buena pregunta, porque es esencial poder distinguir entre tu ego y la voz del amor. Podrías llamar a esa voz del amor tu guía interior, tu intuición. O podrías llamarla Dios, Universo, Fuente, Espíritu, amor. Como siempre digo, usa cualquier término que resuene contigo.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre la voz del ego y la voz del amor?

La voz del ego tiene una agenda. La voz del ego tiene una expectativa. Tiene un objetivo que no está dispuesto a dejar ir, un plan establecido que implica que obtengas exactamente lo que quieres de la manera que esperas obtenerlo. El ego es la voz del miedo y la limitación. El ego es impaciente. Quiere una respuesta de inmediato.

En contraste, la voz de tu intuición, la voz del Universo, es mucho más relajada, receptiva

y liberada a lo largo del tiempo. Esta voz es muy amorosa. Dice: “Seamos pacientes, tomémonos nuestro tiempo y permitamos que surja una respuesta intuitiva”. A veces, la voz de tu intuición puede no tener sentido lógico, pero siempre se sentirá bien.

Permíteme reiterar este punto: la voz de tu intuición puede no siempre tener sentido lógico. Puede que no siempre parezca la decisión que tomaría tu mente. Pero siempre se sentirá bien.

Saber la diferencia entre cómo piensas que “deberías” pensar o actuar, y cómo te sientes realmente, es extremadamente importante cuando se trata de tomar decisiones con las que te sientas bien.

Si te sientes atrapado en el ego con bastante frecuencia, comienza a prestarle atención. Reconoce cuándo tu ego está tratando de obligarte a tomar decisiones en el acto u obligándote a pedir consejo a otras personas, o hacer que te sientas presionado en el proceso de toma de decisiones. La voz temerosa y juzgadora del ego te provocará mucha ansiedad en la toma de decisiones. Esta ansiedad te hace inseguro de ti mismo, y por lo tanto te hace dudar y vacilar, o por el contrario tomas una decisión impulsiva simplemente para acabar de una vez.

Cuando tomamos decisiones orientados o guiados por el Universo, no tenemos que estar ansiosos, en absoluto. Podemos estar confiados y a gusto. Podemos olvidarnos del tiempo y de los detalles , y confiar en el plan del Universo.

¡En lugar de bloquear las ideas intuitivas, la sincronicidad, las oportunidades y la abundancia, nos abrimos a todo! Dejamos de interferir y permitimos que el Universo se ponga a trabajar.

Practica la regla de las 24 horas

Para comenzar a tomar decisiones con las que te sientas bien, primero debes aprender a darte un respiro . No sientas que tienes que tomar una decisión de inmediato.

Por supuesto, hay algunos casos en los que debemos ser rápidos y tomar decisiones rápidas. Pero la mayoría de las veces podemos darnos por lo menos 24 horas para tomar una decisión.

En el momento en que me re-alineo con el amor, una dirección clara se me presenta

Hay mucha magia que puede ocurrir dentro de las 24 horas. En 24 horas haces lugar para los milagros porque cambias tu energía y te alejas de la agenda de tu ego. Te alejas de lo que crees que debes hacer y te das la libertad de confiar en que hay un plan que se desarrollará

En esas 24 horas, te vuelves más receptivo y más relajado. Te sugiero que hagas una oración simple durante este tiempo. Puedes repetir esta oración muchas veces si necesitas: “Doy la vuelta a esto. Le entrego esta decisión al Universo y doy la bienvenida a la orientación”. Da vuelta la página y suéltalo.

Cuando te rindes, aceptas el cambio, la posibilidad, la orientación y las ideas inspiradas. Simplemente estar en esa oración durante un período de 24 horas puede transformar por completo tu proceso de toma de decisiones al disolver esa energía frenética.

La energía frenética es el ego trabajando. Te hace sentir loco y te conduce a tomar decisiones equivocadas. Yo he tomado decisiones desde un lugar de energía frenética impulsada por el ego, y he visto a muchas otras personas hacerlo.

Por ejemplo, he visto a gente dejar sus trabajos impulsivamente porque estar enojados y resentidos. A menudo, se da el caso de que tenían que dejar ese trabajo, pero su situación hubiera sido mucho mejor ​si se hubieran dado unos meses para ahorrar más dinero en el banco y afianzarse.

Tómate al menos 24 horas para tomar una decisión siempre que sea posible.

Deja que tus músculos te ayuden a tomar decisiones

Esta es una herramienta increíble de mi libro Milagros Ya.

Es un ejemplo de lo que se llama kinesiología aplicada. Este ejercicio es una forma de obtener respuestas de tu subconsciente a través de reacciones musculares.​

La idea aquí es que cada músculo de tu cuerpo se resiste a una decisión o fluye con ella. Tu cerebro puede engañarte, pero tus músculos nunca mienten.

Cuando te sientas atascado en la toma de una decisión, puedes testear tus opciones contra la tensión muscular para ver con qué dirección está de acuerdo tu cuerpo.

Así es como funciona…

Empieza por identificar la decisión con la que estás luchando, y transfórmala en una pregunta. La pregunta puede ser tan pequeña como “¿Debo comer pizza para la cena?” O tan grande como “¿Es hora de dejar mi trabajo?”

Una vez que hayas decidido tu pregunta, reformúlala como si ya lo hubieras decidido. Por ejemplo, podría decir: “Sí, quiero pizza para la cena”, o podría decir: “No, no estoy listo para dejar mi trabajo”.

En tu mano izquierda, presiona las puntas de tu pulgar y tu meñique para formar una especie de O.

Luego inserta las secciones superiores de los dedos pulgar e índice de tu mano derecha en la abertura, y apriétalos uno con otro. Lo que resulta es un pequeño eslabón de la cadena.

Luego, tira el dedo pulgar de tu mano derecha contra los dedos de tu mano izquierda.

Si la O se separa fácilmente, significa que esta elección te debilita y tu cuerpo no la soporta. Esta es una clara indicación de que tu respuesta es un NO definitivo.

Si tus dedos izquierdos permanecen juntos, la elección que haces es un fuerte SÍ.

Este simple ejercicio puede decir tanto. Confía en que tus músculos nunca mienten. Tu ego puede resistirse a los mensajes que recibes, pero haz tu mejor esfuerzo para confiar en lo que tu cuerpo te está diciendo.

Medita para permanecer conectado al Universo

Lo más importante que puedes hacer para tomar decisiones con las que te sienta bien es mantenerte conectado con el Universo.

Comunícate conscientemente con el Universo todos los días. Solemos decir que en la oración es cuando preguntas y en la meditación es cuando escuchas. Antes de meditar, puedes decir una oración como: “Gracias, Universo, por revelarme exactamente lo que necesito saber para tomar esta decisión con facilidad”. Y luego siéntate a meditar, relájate y céntrate.

Si ya tienes una práctica de meditación regular que sigues, entonces puedes recurrir a ella. También puedes simplemente sentarte cómodamente y prestar atención a tu respiración​ o repetir silenciosamente un mantra​ .

En tu meditación, comenzarás a escuchar la voz de la guía. Puede ser muy fuerte o puede ser suave. Puede ser una imagen, una sensación o un sentimiento. Sea cual sea la forma en la cual tu sabiduría interior te hable será perfecta. Sabrás que es verdad porque no te cuestionarás la sensación. Mientras que tu mente lógica puede ser que lo cuestione, emocional y físicamente comienzas a sentir una sensación de conexión a tierra y un sentido de verdad. Eso es lo que importa.

Cómo mantenerse conectado con la guía espiritual todos los días

A medida que te vuelvas más comprometido y más consecuente en tu conexión con el Universo, no solo tendrás que recurrir a la inspiración cuando tengas que tomar una decisión. ¡Podrás escuchar esa voz divina y ser guiado por ella todo el tiempo!​

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